Cómo hacer un encofrado de hormigón: pasos y materiales

Cómo hacer un encofrado de hormigón: pasos y materiales


El encofrado es una de las operaciones más habituales en cualquier obra de construcción. Consiste en construir un molde temporal —normalmente de madera, metal o plástico— dentro del cual se vierte el hormigón fresco para que adquiera la forma deseada: una viga, un pilar, una losa o una cimentación. Hacerlo bien marca la diferencia entre una estructura sólida y duradera o una que presenta defectos, fisuras o irregularidades.

Aunque el proceso puede parecer sencillo, encofrar correctamente requiere conocer bien los materiales, respetar las cargas que ejerce el hormigón fresco sobre los paneles y usar la maquinaria adecuada para mezclar, verter y vibrar el hormigón. Un encofrado mal apuntalado puede ceder bajo el peso del hormigón con consecuencias muy graves, tanto económicas como para la seguridad de las personas en obra.

En este artículo te explicamos cada paso con detalle para que puedas afrontar tu obra con seguridad. Y con la maquinaria adecuada —que puedes alquilar en Myrentix en lugar de comprar— el trabajo resulta mucho más sencillo y rentable.

Materiales y herramientas necesarias

Para hacer un encofrado de hormigón necesitarás:

  • Tablones o paneles de encofrado: madera de pino, tablero fenólico o paneles metálicos reutilizables
  • Puntales y sopandas: para sostener encofrados horizontales como losas o forjados
  • Desmoldeante: aceite de desencofrado para facilitar la retirada de los paneles
  • Separadores y armadura: si el elemento estructural lo requiere
  • Hormigonera eléctrica: para mezclar el hormigón in situ en obras pequeñas o medianas
  • Regla vibrante: para enrasar y compactar la superficie de hormigón
  • Bandeja vibrante: para compactar la base granular antes de hormigonar
  • Miniexcavadora: si hay que excavar el terreno previamente para una cimentación
MaquinariaPrecio/díaEnlace
Hormigonera eléctrica 220Vdesde 21,77 €/díaVer en Myrentix
Regla vibrante para hormigóndesde 22,38 €/díaVer en Myrentix
Bandeja vibrantedesde 22,50 €/díaVer en Myrentix
Miniexcavadora de orugadesde 71,41 €/díaVer en Myrentix

Paso 1: Replanteo y preparación del terreno

Marcado de la zona a encofrar

Antes de colocar ningún tablón, debes marcar con precisión los límites del encofrado en el terreno. Usa estacas y hilo de trazado para definir las esquinas y los bordes. Comprueba que las medidas son correctas y que los ángulos son rectos utilizando la regla de los 3-4-5: en un ángulo de 90°, si mides 3 m en un lado y 4 m en el otro, la diagonal entre los extremos debe medir exactamente 5 m.

Excavación si es necesario

Si el encofrado es para una cimentación o un muro enterrado, necesitarás excavar antes de colocar el encofrado. Una miniexcavadora de oruga te permite hacer este trabajo de forma rápida y precisa, incluso en espacios reducidos o con acceso complicado. Las excavadoras de menor tonelaje —800 a 1.600 kg— son ideales para obras residenciales o en jardines; las de 3.000 a 5.000 kg se usan en cimentaciones de mayor entidad.

Paso 2: Preparación de la base

Compactación del terreno

La base sobre la que va a apoyar el hormigón debe estar bien compactada antes de encofrar. Usa una bandeja vibrante para compactar la tierra o la zahorra extendida. Una base floja puede provocar asientos diferenciales y fisuración del hormigón una vez fraguado, poniendo en riesgo la resistencia de la estructura.

Capa de hormigón de limpieza

En cimentaciones, es habitual verter una capa de hormigón pobre —también llamado hormigón de limpieza o HM-15— de unos 5 a 10 cm de espesor antes de colocar la armadura y el encofrado definitivo. Esta capa crea una superficie plana y limpia sobre la que trabajar, facilitando el replanteo y el posicionamiento de la ferralla.

Paso 3: Montaje del encofrado

Colocación de los paneles laterales

Coloca los paneles o tablones verticalmente siguiendo las líneas de replanteo. Sujétalos con puntales o abrazaderas para que soporten la presión lateral del hormigón fresco, que puede ser considerable en elementos altos. Aplica el desmoldeante en la cara interior del encofrado antes de verter el hormigón: facilitará enormemente la retirada de los paneles y dejará una superficie de hormigón más limpia.

Colocación de la armadura

Si el elemento estructural lo requiere —vigas, pilares, losas— coloca la ferralla dentro del encofrado respetando los recubrimientos mínimos indicados en el proyecto. Los separadores de plástico garantizan que la armadura quede correctamente posicionada y no toque los paneles, evitando la corrosión futura del acero.

Revisión antes del vertido

Antes de verter el hormigón, comprueba que todos los paneles están bien arriostrados, que no hay huecos o juntas que puedan dejar escapar lechada y que las dimensiones interiores son las correctas. Un encofrado que cede durante el vertido obliga a rehacerlo todo desde el principio.

Paso 4: Vertido y compactación del hormigón

Mezcla del hormigón

Para obras pequeñas o medianas, una hormigonera eléctrica te permite mezclar el hormigón directamente en obra. La relación agua/cemento es clave: demasiada agua hace la mezcla más manejable pero debilita significativamente la resistencia final. Sigue siempre las proporciones recomendadas o las indicadas en el proyecto.

Vertido por tongadas

Vierte el hormigón en capas o tongadas de no más de 30 a 40 cm de altura y compacta cada una antes de añadir la siguiente. Este proceso elimina las bolsas de aire atrapadas durante el vertido, que pueden crear zonas porosas o de baja resistencia en la estructura.

Enrase con la regla vibrante

Una vez vertido el hormigón hasta la cota deseada, pasa la regla vibrante apoyada sobre los bordes del encofrado para enrasar la superficie. La vibración compacta el hormigón superficial y deja una superficie plana y homogénea, lista para el fratasado o el acabado final si es necesario.

Paso 5: Curado y desencofrado

Protege el hormigón de la evaporación excesiva durante las primeras horas cubriéndolo con plástico o sacos húmedos. El curado es especialmente importante en verano, cuando el calor puede resecar la superficie antes de que el hormigón haya alcanzado suficiente resistencia.

El desencofrado puede hacerse a partir de las 24-48 horas en elementos no estructurales con poca carga. Para vigas, pilares y losas que soporten cargas, espera al menos 7 días en condiciones normales de temperatura y hasta 14 días si hace frío. Consulta siempre el proyecto estructural o a un técnico antes de desencofrar elementos críticos.

Consejos de seguridad

  • Comprueba el estado de todos los puntales y abrazaderas antes del vertido. Un encofrado que cede bajo el peso del hormigón fresco puede causar accidentes graves.
  • Usa guantes y gafas de protección al trabajar con hormigón: es un material alcalino que puede irritar la piel y los ojos con el contacto prolongado.
  • No sobrecarges la hormigonera; respeta la capacidad máxima del tambor indicada por el fabricante y no añadas más agua de la recomendada.
  • Al usar la regla vibrante, asegúrate de que el cable eléctrico no está en contacto con el hormigón fresco y mantén la zona de trabajo despejada de operarios que puedan tropezar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto hormigón puede mezclar una hormigonera de 160 litros por hora?

Una hormigonera de 160 litros produce aproximadamente 1,5 a 2 m³ de hormigón por hora, dependiendo de la velocidad de carga y descarga. Para una solera de 20 m² a 15 cm de espesor —unos 3 m³ de hormigón— necesitarás alrededor de dos horas de trabajo con este equipo.

¿Cuándo se puede desencofrar una viga?

En condiciones normales de temperatura —entre 15 y 25 °C— una viga puede desencofrase a los 7 días. Si la temperatura ambiente es inferior a 10 °C, el fraguado se ralentiza y conviene esperar al menos 14 días. Consulta siempre el proyecto estructural antes de desencofrar cualquier elemento que soporte cargas.

¿Hace falta vibrar el hormigón en encofrados pequeños?

Sí, especialmente en elementos armados. El vibrado elimina las cámaras de aire que se forman durante el vertido y que crean zonas débiles o de aspecto poroso en la superficie acabada. Para encofrados pequeños —pilares, muros de jardín— un vibrador de aguja es suficiente; para losas y soleras, la regla vibrante es la opción más práctica y rápida.

Si vas a construir un encofrado de hormigón, puedes alquilar la hormigonera, la regla vibrante y la miniexcavadora directamente en Myrentix — sin obras, sin compromisos y con entrega en tu zona de Andalucía.

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